
La Hija de las Estrellas
Soraka, una nómada proveniente de las dimensiones celestiales más allá del monte Targon, dejó a un lado su inmortalidad para proteger a las razas mortales de sus propios instintos asesinos. Su cometido es difundir las virtudes de la compasión y la misericordia entre todos los seres con los que se cruza, e incluso sanar a aquellos que desean hacerle daño. Pese a los problemas que ha presenciado Soraka hasta la fecha, sigue creyendo firmemente que los pueblos de Runaterra no han alcanzado todo su potencial.

Soraka corre más rápido hacia los aliados con poca vida.

Cae una estrella del cielo en la ubicación seleccionada que inflige daño mágico y ralentiza a los enemigos. Si Soraka alcanza a un campeón enemigo con Invocación estelar, recupera vida.

Soraka sacrifica parte de su vida para curar a otro campeón aliado.

Crea una zona que silencia a todos los enemigos situados en su interior. Una vez que expira el efecto, los afectados quedan inmovilizados.

Soraka infunde esperanza a sus aliados, lo que cura instantáneamente a los campeones aliados (incluida ella).