
el Titán de las Profundidades
Una solitaria leyenda tan antigua como los primeros muelles hundidos de Aguasturbias, el gigante en armadura conocido como Nautilus deambula las oscuras aguas de la costa de las Islas de la Llama Azul. Motivado por una traición ya olvidada, ataca sin advertencia y barre su enorme ancla de un lado a otro para salvar a los desafortunados y llevar a los codiciosos a su perdición. Dicen que viene por los que olvidan pagar el ''tributo de Aguasturbias'', para llevarlos debajo de las olas con él. Se ha vuelto un recordatorio de hierro de que nadie puede escapar de las profundidades.

El primer ataque de Nautilus contra un objetivo inflige daño físico aumentado y lo inmoviliza por un momento.

Nautilus arroja su ancla. Al alcanzar a un enemigo, Nautilus lo atrae para infligirle daño mágico. Al chocar con el terreno, atrae a Nautilus hacia esa ubicación.

Nautilus obtiene un escudo temporal. Al estar activo, sus ataques infligen daño prolongado a su objetivo y a los enemigos cercanos.

Nautilus crea tres ondas explosivas a su alrededor. Cada explosión inflige daño y ralentiza a los enemigos.

Nautilus lanza una onda expansiva al suelo que persigue a un oponente. Esta onda expansiva hace pedazos la tierra, lo que lanza a los enemigos por el aire. Cuando alcanza al enemigo, la onda expansiva estalla, lo que lanza por el aire y aturde al objetivo.